Elefante
Los elefantes son los animales mamíferos terrestres más
grandes de nuestro planeta. Actualmente, se conocen dos especies diferentes: el
elefante africano y el elefante asiático, cada una de ellas con distintas
subespecies, algunas extintas. Descendientes directos de los mamuts y los
mastodontes, los elefantes han sido capaces de adaptarse a una gran variedad de
ambientes como altas zonas montañosas, sabanas, desiertos, valles y bosques
tropicales. El rasgo más distintivo de los elefantes es su alargada trompa, un
músculo sin huesos que utilizan para recoger alimentos, emitir sonidos e
identificar olores y sabores.
Con respecto a los colmillos, estas estructuras forman parte
de sus huesos, y no es extraño ver que los ejemplares presentan un colmillo más
alargado que el otro.
Esto es debido a que, similar como ocurre con los humanos
que pueden ser diestros o zurdos, los animales utilizan un colmillo con más
frecuencia que el otro. A pesar de su considerable tamaño, los elefantes pueden
alcanzar velocidades superiores a los 40 km/h. La altura de estos animales
oscila sobre los cuatro metros, y en cuanto a sus orejas, estas tienen la
capacidad de autorregular la temperatura del animal, ya que presentan una red
abundante de vasos sanguíneos.Para comunicarse con sus compañeros a kilómetros de distancia, los elefantes son capaces de emitir sonidos a baja frecuencia que no sólo viajan por el aire, sino también por la tierra, y son percibidos a través de sus enormes patas. Por otra parte, los elefantes poseen una piel arrugada con poca presencia de pelo, y en cuanto a la trompa del elefante, está compuesta por unos 10 000 músculos que le permiten hacer la función de brazo, nariz y mano.
Cuánto pesa un elefante
Los elefantes son animales pesados desde el primer momento
en el que nacen. Con sus 22 meses de gestación, la cría en el momento en el que
nacen van a pesar nada más y nada menos que 98 kilos aproximadamente, en cuanto
van pasando las semanas, esta cifra va a verse doblada y triplicada gracias a
la alimentación que le suministra la madre y también de la que van a ir tomando
de su entorno. Cuando ya el elefante pasa a fase adulta puede llegar fácilmente
a pesar 5 toneladas de peso, aunque los más adultos y de más edad pueden tocar
casi las 7 toneladas.
Origen y evolución
Los elefantes, tanto los africanos como los asiáticos,
comparten un mismo orden, Proboscidea, que aunque en el pasado aglutinaba a 350
especies, hoy en día, solamente tienen como miembros a la familia Elephantidae.
Como curiosidad, podemos decir que la palabra elefante proviene de la cultura
grecolatina, siendo “elephas” un término con el que se denominaba una bestia o
ciervo cornudo del pasado. Por otra parte, la terminación “ele” y “fante”
significa “gran arco”, una denominación que alude a los enormes colmillos de
estos maravillosos animales.
Como mencionábamos al comienzo, el mamut es el pariente más
cercano de los elefantes actuales, los cuales, a lo largo de la evolución del
elefante perdieron la abundante capa de pelo que rodeaba a los mamuts. Un dato
curioso es que, aunque estamos acostumbrados a pensar en los elefantes como
animales muy grandes, existen evidencias arqueológicas que dan a conocer
animales de esta especie con un tamaño similar a la de los cerdos durante el
período prehistórico.
Dónde viven los elefantes
Los elefantes son capaces de adaptarse a una amplia variedad de hábitats y condiciones. Casi siempre puede vérseles en las praderas africanas, aunque no es extraño avistarlos también en sabanas, bosques y áreas con alguna fuente de agua cercana. Al mismo tiempo, los elefantes también gustan de revolcarse en el lodo o aplicarse una “ducha de polvo” muy necesaria para mitigar el efecto de los rayos solares y las picaduras de insectos.
La gran mayoría de ejemplares africanos que existen en la
actualidad se encuentran en parques protegidos, aunque muchos de ellos
prefieren emigrar a lo largo del año, especialmente cuando la destrucción de su
hábitat a manos del hombre se hace inminente. En cuanto al elefante asiático,
estos animales poseen poblaciones en algunos bosques tropicales asiáticos de
China y la India.
Los elefantes son animales de naturaleza herbívora, por lo que su dieta se compone principalmente de hierbas, cortezas de árboles, pequeños arbustos, plantas y frutas. En la mayoría de las ocasiones, un ejemplar adulto podrá ingerir hasta 250 kilogramos de comida al día. Cuando nacen, las crías solamente se abastecen de leche materna, pero a los dos años de edad pasarán a complementar su alimentación con frutos, ramas y hojas caídas, pequeñas cortezas de árboles, etc.
Evidentemente, el gran tamaño de estos animales y la
habilidad de su hermosa trompa les permiten alcanzar alimentos en las zonas más
altas e inaccesibles de los árboles. Generalmente, un ejemplar adulto envuelve
con su trompa la rama de los árboles o el tronco, y lo sacude violentamente
para que los frutos caigan al suelo y sus crías se alimenten.
No obstante, también pueden derribar el árbol por completo.
Durante todo un día, 16 horas se dedican exclusivamente a la alimentación, ya
que su cuerpo apenas procesa un 50% de los alimentos que ingiere. Asombroso
resulta además que los elefantes beban hasta 15 litros de agua de una sola vez.
Cuando dos ejemplares del sexo opuesto se aparean, comienzan
por la etapa de cortejo, que aunque no suele tomar mucho tiempo, consiste en
frotar sus cuerpos y entrelazar las trompas. Generalmente, la hembra ofrecerá
resistencia al macho, debiendo este perseguirla para concluir el apareamiento.
Cuando un macho se encuentra listo para la reproducción
comenzará a batir sus orejas para propagar su aroma y atraer a las hembras. A
los 14 años de edad, las hembras alcanzan su madurez sexual, mientras que los
machos entre 40 y 50 años son los que más oportunidades presentan para
aparearse (ningún ejemplar joven se atrevería a enfrentárseles).
Asombrosamente, el período de gestación de los elefantes es
de 22 meses, por lo que no es de extrañar que nazcan pesando hasta 150
kilogramos. No obstante, cuando nacen, las nuevas crías son completamente
ciegas y necesitarán del cuidado de su madre, sobre todo para desplazarse.
Habitualmente, las crías necesitarán hasta 10 litros de leche de manera diaria.
Los elefantes son animales sociales que viven en manadas.
Para comunicarse entre ellos, emiten una serie de sonidos característicos que
les permite transmitir sus emociones. Cuando un elefante barrita, significa que
está asustado o que corre peligro, algo que quizás emplean además para alertar
a los miembros de su grupo.
En el caso de los elefantes africanos de sabana, estos
presentan una inteligencia asombrosa, en parte gracias a las dimensiones de su
enorme cerebro. Generalmente, una manada de estos elefantes se compondrá
mayormente de hembras y sus crías, aunque ocasionalmente pueden hacerse
acompañar por un macho adulto. En el caso de los machos, estos pueden
fusionarse con las hembras durante la fase de reproducción, e incluso, se
tienen registros de más de 100 individuos dentro de un solo grupo.
Cuando un elefante se encuentra demasiado viejo y convalece,
el resto de la manada suele acomodarse a su alrededor para acompañarlo durante
el tránsito hacia la muerte. Por otra parte, con respecto a los elefantes
asiáticos, los ejemplares del sexo masculino sufren de un estado llamado must,
en el que el animal pierde la cordura y adopta un comportamiento sumamente
agresivo. Generalmente, el must no suele tomar más de un mes.





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